lunes, 3 de junio de 2013

INTERVENCIONES DE CONSERVACIÓN DE ARTE RUPESTRE AL AIRE LIBRE

EUDALD GUILLAMET
Conservador, restaurador


Don Antonio Beltrán comentando las pinturas del Cogul, en Arte Rupestre Levantino, (Zaragoza,1968), dice: “Bosch Gimpera en 1921, hizo notar que las pinturas -ya casi habían desaparecido del todo- cosa explicable si se tiene en cuenta que todos los visitantes lavaban y frotaban el friso con agua, para obtener una mejor visibilidad de las figuras”.

Desde las primeras intervenciones en los años 80 ya se pudo determinar que en la mayoría de los casos las causas de degradación eran debidas a la antropización y que los métodos de restauración habituales no eran aplicables en la pintura rupestre. Se debía actuar con los criterios teóricos básicos de conservación pero minimizando la aplicación de las intervenciones. Se obvió toda aplicación de productos disolventes y de consolidantes a fin de no contaminar las superficies. A partir de series de pruebas se comprobó que las limpiezas eran factibles utilizando aguas de baja mineralización y que las consolidaciones se podían realizar con el uso de cales. El retoque, muy ligero, siempre se ha limitado a los fondos, nunca se ha rehecho una figura por muy evidente que fuera su dibujo y se ha buscado recuperar la lectura estética de los conjuntos. En todos los casos han sido los materiales de la obra de arte y el estado de conservación en la que ha llegado a nosotros los factores que han condicionado los procesos de intervención.

Causas de alteración

El arte rupestre al aire libre es una manifestación artística que ha llegado a nosotros, en la mayoría de los casos, en un estado de fragilidad evidente. La natural evolución geobiólogica que ha propiciado la formación de los abrigos sigue inexorablemente su curso.

Es habitual observar en la superficie de la roca fenómenos de fisuración, fracturación, fragmentación, rotura, disgregación, desintegración, descamación, deformación e hinchamiento producidos por la sinergia de acciones físicas, químicas y biológicas.

Como patología añadida hay que mencionar la película de polvo que recubre normalmente las pinturas, formada en parte por restos orgánicos (polen, fragmentos de origen vegetal, restos de insectos, etc.) que pueden favorecer el desarrollo de microorganismos con la consecuente generación de procesos geobiológicos de alteración como fomación de oxalatos de calcio y sulfatos.

Este proceso de alteración natural, en numerosas ocasiones, se ha visto acelerado por la acción antrópica. Los antiguos sistemas de calco, la proyección de líquidos para facilitar la visión de las pinturas, golpes, arranques, grafiti, anclaje de cierres, disparos de cazadores, humo de hogueras, etc., han añadido patologías al estado de conservación de las pinturas.

En la mayoría de los abrigos, sobre todo en los más conocidos, las pinturas están recubiertas por una película de suciedad de origen antrópico que las oculta parcialmente. Este fenómeno ha sido ocasionado por la multitud de veces que se han mojado para facilitar su visión o para la realización de calcos. Los líquidos empleados han dejado, al secar, residuos que se han ido acumulando progresivamente en la superficie. La aplicación de agua también produce la disolución de sales solubles y por fenómenos de evaporación, el consecuente depósito y cristalización de las mismas sobre las pinturas. La utilización de agua destilada para la realización de calcos y documentación fotográfica acelera el proceso mencionado.

Las técnicas no destructivas de análisis, los estudios medioambientales y las posibilidades de datación de las pinturas por oxalatos, han contribuido en gran manera a la determinación de patologías y a ampliar el conocimiento de las mismas.

Conservación-restauración

En la actualidad la protección de los conjuntos rupestres viene apoyada por las normas de protección internacionales y por las legislaciones nacionales y autonómicas. La declaración por la UNESCO de Patrimonio de la Humanidad del arte rupestre levantino obliga a su conservación, estudio y difusión. La catalogación e inventario junto con la documentación y los tratamientos informatizados de imágenes son instrumentos básicos para la conservación del arte rupestre.

Los nuevos sistemas de cerramientos con la aplicación de criterios perimetrales han mejorado la eficacia de los mismos y sobre todo han recuperado en lo posible la estética de los entornos.

Como premisas de los procesos de intervención de conservación/restauración se han intentado conseguir tres objetivos:

  • Detener los procesos de degradación.
  • Recuperar la visibilidad de los conjuntos.
  • Aportar nuevos datos al estudio arqueológico de las pinturas.

Como criterio básico se ha aplicado el de la mínima intervención, dando prioridad a la consolidación y limpieza y a la eliminación de la película orgánica de origen antrópico que cubría la mayoría de los conjuntos.

Las primeras pruebas efectuadas demostraron que la capa de suciedad que cubre la mayoría de pinturas era soluble en agua. La metodología habitualmente empleada en la limpieza ha sido por disolución de la película de suciedad por medio de la aplicación de apósitos de papel impregnados en agua de bajo contenido en sales y retirada de los restos de suciedad con pinceles recortados. Estas operaciones se han realizado con la ayuda de lupas de 2,5 aumentos.

En este tipo de intervenciones deben descartarse métodos de limpieza habituales en la restauración de piedra como la limpieza química (restos que podrían confundir futuras dataciones), el laser (modificación del tono de los ocres) o la microabrasión con áridos blandos (desprendimiento de fragmentos), aunque esta última en algunos fondos de roca en muy buen estado de conservación es utilizable.

Es evidente que en algunos casos, la fragilidad de los conjuntos, sólo permite ligeras consolidaciones y descarta cualquier tipo de intervención de limpieza.

Todos los procesos son documentados antes, durante y después de las intervenciones.

Como guía de localización de las pinturas y de sus detalles se han recopilado y utilizado todos los calcos y documentos posibles.

Con las operaciones de limpieza se ha eliminado la película superficial que ocultaba en gran medida las pinturas y que era un posible elemento de degradación. Esta película, básicamente formada por depósitos orgánicos, de origen tanto natural como antrópico, puede constituir un caldo de cultivo para acelerar procesos biológicos de alteración.

La eliminación de la misma contribuye a la conservación del conjunto y a su vez recupera su visibilidad aportando nuevos datos a la investigación arqueológica. En algunos casos, figuras parcialmente ocultas bajo estos depósitos, han aparecido completadas después de los procesos de limpieza. Algunos de los ejemplos más característicos serían los abrigos de la Cañaíca del Calar, el Sabuco y la Serreta (Murcia), el Civil (Valencia), Minateda (Albacete), la Val del Charco (Teruel), etc. La visión global del conjunto después de la limpieza ayuda a su comprensión.

Las intervenciones de limpieza y la consecuente recuperación de la visibilidad de las pinturas rupestres han permitido ofrecer el acceso controlado de los conjuntos al público.

En la mayoría de los casos todo proceso de limpieza en una obra de arte lleva inherente un planteamiento de resolución estética. En el caso de la pintura rupestre, las limpiezas pueden acentuar las lagunas presentes en el conjunto. Estas lagunas están producidas por fenomenos geobiológicos o antrópicos que han causado caídas de pátina original dejando al descubierto la roca madre, mucho más clara. Este fenómeno es normal y viene asociado directamente a la evolución del abrigo.

El efecto de figura (lagunas) sobre figura (conjunto) distorsiona la lectura estética global del conjunto. Los tratamientos realizados hasta el momento han dado resultados excelentes. Se han entonado ligeramente las lagunas al color del fondo con pigmentos naturales (ocre rojo, ocre amarillo y negro humo) disueltos en agua y en algún caso por problemas de adhesión del retoque, con los mismos pigmentos en acuarelas.

La intervención siempre sigue los más estrictos criterios de reversibilidad y nunca se interviene sobre las figuras, solo se ha actuado en superficies de alteración de los fondos y de forma muy ligera. Los casos más recientes serían los del Cogul, Minateda y los Grajos. También se actuó de esta forma en la cova Remigia, en Civil, en Borriol, en La Serreta, en los abrigos del Calar, etc. En ningún caso ha habido alteraciones del retoque después de más de quince años. Todas estas actuaciones han sido consensuadas con los arqueólogos responsables de los abrigos.

Este tipo de actuaciones están muy lejos, por mínimas, de las habituales en policromías tanto de pintura mural o piedra, como de otras obras.

La consolidación de la roca de soporte se ha realizado habitualmente rellenando las fisuras con morteros de cal apagada y puzolana. La utilización de la puzolana incorpora iones de sílice al mortero confiriéndole mayor resistencia. Este tipo de morteros vienen siendo utilizados en construcción desde época romana. El relleno final en la superficie de las fisuras se realiza con morteros de cal y arena silícea de color ocre para evitar el tono rosáceo de la puzolana al secarse. Al finalizar el proceso de secado de los morteros éstos son evidentemente más claros que el tono de la pátina de la roca. Para paliar este efecto se entonan con aguadas de acuarela acercándolos al tono general del abrigo.

En contados casos, cuando el estado del soporte presenta irreversibles signos de posible pérdida total en zonas de desagregación, se han aplicado consolidantes de origen orgánico como los polimetil metacrilatos o silicatos. Se ha evitado al máximo, tanto por las dudas que presenta su perdurabilidad al ser aplicados en un medio naturalmente activo, como por las interferencias que podrían causar en ulteriores procesos de datación.

Actualmente se han realizado pruebas de consolidación por aplicación sucesiva por pulverización de un consolidante testado en piedra y pintura mural compuesto por nano partículas de hidróxido cálcico disueltas al 5% en alcohol iso-propílico o etílico. El resultado parece organolépticamente satisfactorio.


Conclusiones

En cualquier intervención de restauración el criterio a seguir en la misma viene condicionado por la obra de arte, por el estado en que ha llegado a nosotros a través del tiempo y por el estado de los materiales que la constituyen. En el caso de la pintura rupestre hemos sido todavía más estrictos en estos conceptos, actuando siempre por reducción y con un respeto extremo hacia la obra. Se ha intentado establecer una metodología de intervención basada en la mínima actuación. En numerosas ocasiones ligeras limpiezas de fondos han sido suficientes para conseguir un buen resultado de recuperación de la percepción de la obra. En otras ocasiones, pocas, ha sido necesario levantar concreciones para llegar a un resultado favorable. En otras situaciones la degradación de los soportes ha imposibilitado las intervenciones de limpieza pero no las de consolidación.

La determinación de patologías por medio de análisis y la observación organoléptica con el añadido de una reflexión pragmática sobre la idoneidad de la metodología a emplear son básicas para cualquier intervención en el arte rupestre.

Se puede establecer una generalización evidente en las patologías observadas. En principio, y salvo excepciones determinadas casi siempre por procesos de alteración de origen antrópico, las alteraciones siguen patrones específicos en cada tipo de roca.

Ejemplo de antropización: Cueva del Diablo, Agwanit, (Sahara Occidental). Grafiti realizados por los oficiales de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental) afectando grabados y pinturas rupestres.

Sección de pintura rupestre de la Cañaíca del Calar (Murcia), 1 roca calcárea del soporte, 2 yeso de transformación, 3 microfisuras rellenas de yeso, 4, 6 y 8 formaciones de oxalatos, 5 hematita de la película pictórica, 7 yeso cristalizado.

Por el indudable interés de este tema, adjuntamos la bibliografía.


Bibliografía

BALDELLOU, V. (1985): “El Arte rupestre post-paleolítico en la zona del río Vero (Huesca)”. Ars Praehistorica, III-IV.

BALDELLOU, V. et alii. (2000): “Las pinturas rupestres de la partida de Muriecho (Colungo y Bárcabo, Huesca)”. Bolskan, 17, 33-86.

BRANDI, C. (2002): Teoría del restauro. Einaudi 1977. Alianza Editorial.

BALTER, M. (1999): “Restorers Reveal 28.000-Year-Old Artworks”. Science, Vol 283, U.S.A.

BELTRAN, A. (1968): Arte rupestre levantino, Zaragoza. 256.

BRUNET, J., GUILLAMET, E., PLASSARD, J. y VIDAL, P. (1993): “Elimination des surcharges des tracés prehistóriques: quelques exemples de la grotte du Cro de Granville a Rouffignac (France)”. Preprints 10th Triennial Meeting of ICOM CC, Washington, 837-841.

BRUNET, J. et al. (1985): Conservation de l’art rupestreUNESCO.

- (1990): La conservation de l’Art des Cavernes, SFIIC.

BRUNET, J., VIDAL, P. (1980) : “Les oeuvres rupestres prehistoriques: étude des problèmes de conservation”. Studies in conservation N.º 25.

CANEVA, G. et al. (1997): La biología nel restauro, Nardini.

CAÑAVERAS, J. C. y SÁNCHEZ-MORAL, S. (2002): “Impacto ambiental del hombre en las cuevas”. Karst and Environment.

CLOTTES, J. (1989): “Recherche et conservation: problemes de deontologie”. L’art Parietal Paleolithique.

GARRALLÀ ,B., GUILLAMET, E. y VIDAL, P. “Redonner toute leur identité esthétique à des oeuvres rupestres affectées de lésions profondes: interventions expérimentales à Font-de-Gaume; observations pour une démarche analogue à Combarelles” Reunió dels grups ICOM “Art rupestre” y “Pintura mural”, Rognac, France.

GUILLAMET, E. (1990): “Problemàtica sobre la conservació de l’art rupestre a l’aire lliure”. Recull de conferències donades al Museu Arqueològic de Barcelona els anys 1988- 1989.

GUILLAMET, E. et al. (1996 a): “Rehabilitation des oeuvres prehistóriques de Rouffignac”. Co. Re. N.º 1, Paris.

- (1996 b). La conservation des grottes ornées. C.N.R.S. Editions, Paris, 263.

- (1997). “L’elimination des graffitis de Rouffignac” International Newsletter on Rock Art, N.º 17, Foix (France).

- (2002) “La conservation de la peinture rupestre au Levant espagnol” en L’Art avant l’histoire, SFIIC, Paris.

LAIZ, J. et al. (2003): “Microbial Communities in Caves: Ecology, Physiology, and effects on Palaeolithic paintings”. Art, Biology and conservation: Biodeterioration of works of Art, The Metropolitan Museum of Art.

MATTEINI, M. y MOLES A. (1989): La chimica nel restauroNardini Editore, Firenze. 379.

MENU, M. (2000). “Le savoir faire des premiers peintres”. La Recherche, Paris.

PORTILLO, M. C., ALLOZA, R. y GONZÁLEZ, J. M. (2009): “Three different phototrophic microbial communities colonizing a single natural shelter containing prehistoric paintings”. Science of the Total Environement, 407, 4876-4881.

Presentación estudio de control y seguimiento mediambiental de la cueva de Santimamiñe. 2006, 
Web: bizkaio foru aldundia.

RAMOS, P. (2006): Raman X-Ray Fluorescente Spectroscopy Data Fusion for identification of pigments in Works of Art. Doctoral thesis, Univ. Tarragona.

ROWE, M. W. et al. (2009): “Cronología del arte rupestre postpaleolítico y datación absoluta de pátinas de oxalato cálcico”. El arte rupestre del Arco Mediterráneo de la Península ibérica.

RUIZ, J. F. et al. (2007): First radiocarbon Dating of oxalate crusts over spanish prehistoric rock art.
Web: www.inoraonline.org

VILAS, L. (1994): Marco geológico de los abrigos con pinturas rupestres situados en el entorno de la cueva de la Vieja (Alpera) Albacete, Universidad Complutense, Madrid.


VIÑAS R., et al. (1984). La Valltorta, Ed. Castell, 189.


Después de esta segunda intervención reproducida íntegramente, pasamos a la tercera: "Contribución de los análisis físico-químicos..."

domingo, 2 de junio de 2013

LA PROTECCIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL ARTE RUPESTRE. CRITERIOS DE CONSERVACIÓN PREVENTIVA COMPLEMENTARIOS A LA CONSERVACIÓN APLICADA

ARTURO PÉREZ PLAZA
Jefe de Departamento. Servicio de Conservación y Obras del Patrimonio Histórico. DGBC. Consejería de Cultura. Junta de Andalucía.
Primera intervención. 

Tras la experiencia acumulada en el s. XX, el núcleo estratégico y objetivo principal de la puesta en común en este sentido deberá calibrar las actuales relaciones de la legislación de patrimonio histórico y cultural del marco estatal, autonómico y local con los diferentes cuerpos legislativos en todas las materias que conviven y afectan al mismo; así como evaluar las diferentes situaciones que su interacción práctica da lugar y los efectos que las mismas tienen de cara al perfeccionamiento de su regulación planteando las potenciales correcciones. Todo ello dirigido a la vertebración de aquellas en orden a la optimización de la convivencia que asegure un nivel adecuado de efectividad y salvaguarda de los valores que la protección sobre el patrimonio rupestre exige así como el equilibrio con el natural, y con todas aquellas aplicaciones sectoriales (agrícolas, obra pública, privada, etc.), que inciden sobre él.

Para ello se deberá analizar con renovados esfuerzos, entre otros aspectos, los efectos que el uso del suelo han producido y producen en tan delicado patrimonio, la aclaración competencial sobre el marco que los acoge, las fricciones que éste genera, y la necesidad negociada del establecimiento de una nueva alianza pública-privada al respecto, avalada por su asignación a la máxima categoría de protección prevista en la Ley 16/85 del PHE, y las respectivas legislaciones autonómicas, a la Lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO (Arco Mediterráneo-Kyoto 1998), incluido en la seis comunidades del levante español (y su extensión en el 2010, además a Siega Verde-Castilla León, y Cantabria-País Vasco), y más recientemente del Itinerario Cultural Europeo CARP (Estrasburgo 2010), compartido por gran parte de los sitios emblemáticos seleccionados por las CCAA, así como de los de diversas regiones de otros países europeos asociados.

A partir de aquí, se analizarán factores como la necesidad de mejorar el conocimiento adquirido sobre los enclaves inventariados, aumentando el conocimiento de los mismos, así como implementar la investigación de nuevos sitios, ampliando los trabajos de catalogación e inventario, potenciando así mismo la captación de toda la información necesaria sobre los usos del suelo previstos en el planeamiento municipal y territorial y su afectación en las estaciones con arte rupestre catalogado, y por ende redefiniendo, o plasmando ex novo la delimitación de áreas que conformarán las Zonas arqueológicas como BIC a declarar.

Por otro lado, las condiciones de fragilidad de su estado material que este arte conlleva y el marco natural que lo plasma deberá tratarse con igual atención, ya que es el medio físico donde se encuentran las manifestaciones humanas que lo crearon, entronizando al concepto de entorno de protección inmediato y mediato de sus soportes pintados o percutidos, definiendo así los factores principales, amén de los externos que condicionarán los relativos a su conservación material.

Desde el punto de vista de la conservación, se deberán fijar tras la experiencia corta en el tiempo aunque intensa, en positivo como en negativo, adquirida en los aspectos ligados a los tratamientos directos e indirectos sobre este tipo de sitios y manifestaciones gráficas (pinturas y grabados), líneas de acción específicas y en lo posible coordinadas que mantengan un mismo rumbo canalizando éstas mediante criterios de equilibrio, respeto, adecuación e innovación, entre otros aspectos imprescindibles.

Teniendo en cuenta que las principales medidas de conservación, son en primer lugar, todas aquellas derivadas de una buena planificación en materia de protección, así como lo son también las de aplicación inherentes, que al igual que deberán potenciar la investigación histórica/arqueológica empírica, y/o artística entre otros aspectos, también deberá incrementar la investigación en materia de conservación tanto en materia de renovado estudio de los factores intrínsecos y extrínsecos de deterioro, medioambientales, biológicos y geológicos, antrópicos, etc.; igualmente en lo relativo a criterios, metodologías, nuevos tratamientos en conservación, materiales adecuados, técnicas, tecnología, sistemas de protección física, etc., y sobre todo de naturaleza preventiva. Este último aspecto es fundamental para arbitrar medidas de esta índole como uno de los objetivos prioritarios de este nuevo marco de acción común. 

En todos los factores mencionados hasta ahora, es imprescindible: redefinir las necesidades y el papel emergente que requiere una nueva estrategia en materia de formación multidisciplinar; fomentar la interdisciplinariedad en cada una de las acciones que se prevean sobre todo el ámbito que afecta a este patrimonio, de los agentes públicos y privados, cualquiera que sea su rango y clase, relacionados con la protección y seguridad, en especial en la lucha contra el expolio; establecer un cauce consensuado y racional sobre el turismo cultural que tanto auge ha tenido en las últimas décadas, potenciando la acción local, siempre la más cercana a este patrimonio; elaborar itinerarios sólidos y asentados que necesitarán el establecimiento efectivo de las infraestructuras e instalaciones necesarias, sostenibles y oportunas; fomentar la divulgación científica y pedagógica imprescindibles a la hora de asentar bases para el futuro desde la órbita educacional.

La importancia de las nuevas técnicas y tecnologías, serán igualmente tratadas para facilitar su incorporación a las tareas generales de la tutela, en especial además de las relativas a la conservación aplicada, las de representación gráfica, así como a su vertiente relativa a la inmersión en la emergente sociedad de la información, y su plasmación a través de los medios necesarios así como en las redes y canales de comunicación universal. El papel de la difusión en líneas generales desde todas las ópticas, niveles y necesidades, deberá contemplarse en todas las fases que estructuran el ejercicio de la tutela, como derecho inalienable de los ciudadanos que la propulsan y disfrutan, y de las generaciones futuras, si queremos sea ésta una sociedad respetuosa comprometida con su patrimonio.

La suma de todos estos factores deben conducir por un lado a la contemplación de una auténtica Carta del Riesgo que recogería todas estas estimaciones y en la cual se plasmarían las pertinentes acciones físicas y legislativas, y por otro a ayudar a determinar un nuevo marco de gestión común para el siglo XXI de este patrimonio precario en el territorio español, independientemente de las características e idiosincracia de las líneas concretas de acción que planifiquen en función de sus potenciales, medios y posibilidades reales, cada uno de los entes autonómicos.
Peñas de Cabrera (Casa Bermeja, Málaga). Detalle de las pinturas.

Continua la intervención con los siguientes apartados: 
Cuestiones previas; Protección desde la óptica legislativa y de la planificación estratégica coordinada; Parámetros y medidas de la planificación en protección preventiva; Aspectos previos para la planificación de la conservación del arte rupestre. Parámetros de conservación preventiva y fichas de diagnóstico; Epílogo, desde la protección para la conservación. Ventajas de la sistematización de una metodología de conservación preventiva. La ficha diagnostico.  

En la siguiente entrada, la intervención de un conservador, restaurador...










lunes, 27 de mayo de 2013

3. LA CONSERVACIÓN DEL ARTE RUPESTRE AL AIRE LIBRE: UN DESAFÍO FORMIDABLE. 3ª PARTE: BIBLIOGRAFÍA

Bibliografía

AGENCIA ESTATAL DE METEOROLOGÍA (2011): Atlas Climático Ibérico. Es consultable a través de www.aemet.es

ÁGUEDA, A., PASTOR, E., PÉREZ, Y. and PLANAS, E. (2010): “Experimental study of the emissivity of flames resulting from the combustion of forest fuels”. International Journal of Thermal Sciences, 49, 543-55.

ALLISON, R. J. and. BRISTOW G.E. (1999): “The effects of fire on rock weathering: some further considerations of laboratory experimental simulation”. Earth Surface, Process and Landforms, 24, 707-713.

BANFIELD J. F., BARKER, W. W., WELCH, S. A. and TAUTON A. (1999): “Biological impact on mineral dissolution: Application of the lichen model to understanding mineral weathering in the rhizosphere1Proceedings”. National Academy Science USA, 96, 3404-3411).

BARKER W. W. and BANFIELD J. F. (1996): “JJBiologically versus inorganically mediated weathering reactions: relationships between minerals and extracellular microbial polymers in lithobiontic communities”. Chemical Geology, 132, 55-69.

BASTIAN F., ALABOUVETTE C. and SÁIZ-JIMÉNEZ, C. (2009). ”The impact of arthropods on fungal community structure in Lascaux Cave”. Journal of Applied Microbiology, 106,1456-1462.

CUEZVA, S., CAÑAVERAS, J. C., GONZÁLEZ, R., LARIO, J., LUQUE, L., SÁIZ-JIMÉNEZ, C., SÁNCHEZ-MORAL S. y SOLER, V. (2003): “Origen bacteriano de espelotemas tipo moonmilk en ambiente kárstico (cueva de Altamira, Cantabria, España)”. Estudios Geol., 59, 145-157.

CUEZVA, S., SÁNCHEZ-MORAL, S., SÁIZ-JIMÉNEZ, C. and CAÑAVERAS J. C. (2009): “Microbial Communities and Associated Mineral Fabrics in Altamira Cave”. Spain International Journal of Speleology, 38 (1), 83-92.

DENIS A., HUNEAU , F., HOERLÉ , S. and SALOMON A. (2009): “GPR data processing for fractures and flakes detection in sandstone”. Journal of Applied Geophysics, 68, 282-288.

DOMINGUEZ-VILLAR, D., ARTEAGA, C., GARCÍA-GIMÉNEZ, R., SMITH, E. and PEDRAZA, J. (2008): “Diurnal and seasonal water variations of temperature, pH, redox potential and conductivity in gnammas (weathering pits): Implications for chemical weathering”. Catena, 72, 37-48.

DREVER, J. I. and STILLINGS, L. L. (1997): “The role of organic acids in mineral weathering Colloids and Surfaces A: Physicochemical and Engineering”. Aspects, 120, 167-181.

EGLI, M., MERKLI, C., SARTORI, G., MIRABELLA, A. and PLÖTZE, M. (2008): “Weathering, mineralogical evolution and soil organic matter along a Holocene soil toposequence developed on carbonate-rich materials”. Geomorphology97, 675-696.

EHRLICH, H.L. (1996): “How microbes influence mineral growth and dissolution”. Chemical Geology, 132, 5-9.

EMERY, K.O. (1944): “Brush fires and rock exfoliation”. American Journal of Science, 242, 9, 506-508.

FORT R., ÁLVAREZ DEL BUERGO, M., GÓMEZ HERAS, M. and VÁZQUEZ CALVO, C. (Eds.) (2006): Heritage, Weathering and Conservation Taylor and Francis (2 vols.).

GONZÁLEZ J. M. and SAIZ-JIMÉNEZ, C. (2005): “Application of molecular nucleic acid-based techniques for the study of microbial communities in monuments and artworks”. International Microbiology, 8,189-194.

GONZÁLEZ, J. M., PORTILLO, M. C. and SAIZ-JIMÉNEZ, C. (2006): “Metabolically active Crenarchaeota in Altamira”. Cave Naturwissenschaften, 93, 42-45.

-(2008): “Microbes Pose a Risk to Prehistoric Cave Paintings”. Microbe / Volume 3, Number 2, 72-77.

HALL, K. (1999): “The role of thermal stress fatigue in the breakdown of rock in cold regions”. Geomorphology3147 63.

-(2004): “Evidence for freeze-thaw events and their implications for rock weathering in northern Canada”. Earth Surface, Processes and Landforms, 29, 43-57.

-(2007): “Evidence for freeze–thaw events and their implications for rock weathering in northern Canada: II. The temperature at which water freezes in rock “. Earth Surface Processes and Landforms, 32, 249-259.

HALL, K., LINDGREN, B. S., and JACKSON, P. (2005): “Rock albedo and monitoring of thermal conditions in respect of weathering: some expected and some unexpected results”. Earth Surface Processess and Landforms, 30, 801 811.

HALL, K. MEIKLEJOHN, I. and AROCENA, J. (2007): “The thermal responses of rock at pigments: Implications for rock art weathering in southern Africa”. Geomorphology, 91,132- 145.

HEJL, E. A. (2005): “Pictorial study of tafoni development from the 2nd millennium BC”. Geomorphology, 64, 87-95.

HOERLÉ, S. (2006): “Rock temperatures as an indicator of weathering processes affecting rock art”. Earth Surface Processes and Landforms, 31, 383-389.

HOERLÉ,S., HUNEAU F., SALOMON, A. and DENIS, A (2007): “Using the ground-penetrating radar to assess the conservation condition of rock-art sites C. R”. Geoscience, 339, 536-544.

HUININK, H. P. PEL, L. and KOPINGA, K. (2004): “Simulating the growth of tafoni”. Earth Surface Processes and Landforms, 29, 1225-1233.

JIMÉNEZ-GONZÁLEZ, I., RODRÍGUEZ-NAVARRO, C. and SCHERER, G. W. (2008): ”Role of clay minerals in the physicomechanical deterioration of sandstone”. Journal of Geophysical Research, 113, F02021.

JURADO, V., SÁNCHEZ-MORAL, S. and SAIZ-JIMÉNEZ, C. (2008): “Entomogenous fungi and the conservation of the cultural heritage: A review”. International Biodeterioration & Biodegradation, 62, 325-330.

LUNDBERG, J. MCFARLANE and BREWER-CARIAS. (2010): “An extraordinary example of photokarren in a sandstone cave, Cueva Charles Brewer, Chimantá Plateau, Venezuela: Biogeomorphology on a small scale”. Geomorphology, 121, 342-357.

MCBRIDE, E. F. and PICARD,M. D. (2004): “Origin of honeycombs and related weathering forms in oligocene macigno sandstone, tuscan coast near Livorno, Italy“. Earth Surface Processes and Landforms, 29, 713-735.

MCCABE S., SMITH, B. J. and WARKE, P. A. (2007 a): “Preliminary observations on the impact of complex stress histories on sandstone response to salt weathering: laboratory simulations of process combinations”. Environ Geol, 52, 251-258.

-(2007 b): “Sandstone response to salt weathering following simulated fire damage: a comparison of the effects of furnace heating and fire”. Earth Surf. Process. Landforms, 32, 1874-1883.

MELLOR, A, SHORT, J., and KIRKBY, S. J. (1997): “Tafoni in the El Chorro area, Andalucia, southern Spain”. Earth surface processes and landforms, vol 22, 817-833.

MIEMEHDI, M. and CHALMERS, A. (2001): “Automated Analysis of Environmental Degradation of Paint Residues”. Journal of Archaeological Science, 28, 1329-1338.

MOLARO, J. L. and MCKAY C. P. (2010): “Processes controlling rapid temperature variations on rock surfaces”. Earth surface processes and landforms, 35, 501-507.

NICHOLSON, D. T. (2001): “Pore properties as indicators of breakdown mechanisms in experimentally weathered limestones”. Earth Surface Processes and Landforms, 26, 819-838.

D. H. (1999): “Nies Microbial heavy-metal resistance”. Appl Microbiol Biotechnol, 51, 730±750.

PORTILLO, M. C., ALLOZA R. and GONZÁLEZ J. M. (2009): “Three different phototrophic microbial communities colonizing a single natural shelter containing prehistoric paintings”. Science of the Total Environment, 407, 4876 -4881.

RODRIGUEZ-NAVARRO, C, and DOEHNED, E. (1999): “Salt weathering: influence of evaporation rate, supersaturation and crystallization pattern”. Earth Surface Processes and Landforms, 24, 191-209.

RODRIGUEZ-NAVARRO, C., DOEHNED, E., and SEBASTIÁN, E. (1999): “Origins of honeycomb weathering: The role of salts and wind”. Geological Society of America Bulletin, 111, 1250-1255.

RUEDRICH, J. and SIEGESMUND, S. (2007): “Salt and ice crystallisation in porous sandstones”. Environ Geol, 52, 225-249.

SAAD, A., GUÈDON, S. and MARTINEAU, F. (2010): “Microstructural weathering of sedimentary rocks by freeze-thaw cycles: Experimental study of state and transfer parameters”. Comptes Rendus Geoscience, 342, 197-203.

SÁNCHEZ-MORAL, S, GONZÁLEZ, J. M., CAÑAVERAS, J.C., CUEZVA, S., LARIO, J., CARDELL, C., ELEZ, J., LUQUE, L. y SAIZ-JIMÉNEZ, C. (2006): “Procesos de precipitación mineral bioinducidos en sistemas kársticos subterráneos: breve revisión y nuevas tendencias”. Estudios Geológicos, 62 (1), 43-52.

STATHEROPOULOS M. and KARMA S. (2007): “Complexity and origin of the smoke components as measured near the flame-front of a real forest fire incident: A case study J. Anal”. Appl. Pyrolysis, 78, 430-437.

STRINI, A. GUGLIELMIN, M. and HALL, K. (2008): “Tafoni development in a cryotic environment: an example from Northern Victoria Land, Antarctica”. Earth Surface Processes and Landforms, 33, 1502-1519.

VELBEL M. A. (2009): “Dissolution of olivine during natural weathering”. Geochimica et Cosmochimica Acta, 73, 6098-6113.

VILES, H. A. (2001): ”Scale issues in weathering studies”. Geomorphology, 41, 63-72.

WARKE, P. A. (2007): “Complex weathering in drylands: Implications of ‘stress’ history for rock debris breakdown and sediment release”. Geomorphology, 85, 30-48.

WILLIAMS, R. B. G. and ROBINSON, D. A. (2001): “Experimental frost weathering of sandstone by various combinations of salts”. Earth Surface Processes and Landforms, 26, 811-818.

WOLFE-SIMON, F., BLUM, J.S., KULP, T.R., GORDON, G.W. HOEFT, S.E., PETT-RIDGE, J., STOLZ, J.F., WEBB, S.M. WEBER, P.K. DAVIES, P.C.W., ANBAR, A.D. and OREMLAND, R.S. (2010) “A Bacterium That Can Grow by Using Arsenic Instead of Phosphorus”.
www.sciencexpress.org / 2 December 2010

YADAV, S. K. and CHAKRAPANI, G. J. (2006): “Dissolution kinetics of rock–water interactions and its implications”. Current Science, 90, 7.

YOKOYAMA,T. and MATSUKURA, Y. (2006): “Field and laboratory experiments on weathering rates of granodiorite: Separation of chemical and physical processes”. Geology, 3, 809-812.

Con esta bibliografía tan especializada, terminamos de plasmar en nuestro Blog la segunda ponencia. La hemos reproducido íntegra por dos motivos: debido al interés  que suscita  y a la dificultad de encontrar fuentes conocidas para la documentación de la conservación del arte rupestre.  

"Continuaremos con las intervenciones en otras entradas".



ABRIGO DEL FORAU DEL COCHO. ESTADILLA

ABRIGO DEL FORAU DEL COCHO. ESTADILLA

ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN (1998-2018)* CATÁLOGO DE YACIMIENTOS DE HUESCA (110-111), por Manuel Bea Martínez (Coordinador) *Editado por el De...