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miércoles, 30 de septiembre de 2026

LA TECNOLOGÍA LÍTICA DE LOS NEANDERTALES

CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO. CURSOS DE VERANO 2018 
EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER: LOS NEANDERTALES*
Resumen sesiones
Ponente: Juan Antonio Marín de Espinosa Sánchez. Sílex. Arqueología y Difusión del Patrimonio S.L 
*Con la colaboración del Parque Cultural del Río Vero.

El método levallois consiste en la obtención de una lasca o lascas, láminas y puntas levallois, a partir de la configuración predeterminada de la morfología de un núcleo.  Esta configuración está elaborada a partir de la relación volumétrica entre dos superficies; una de ellas, es la cara superior, que posee una convexidad longitudinal con una curvatura que se acentúa en la extremidad distal y una convexidad transversal más marcada. La otra, en la superficie opuesta, está destinada a la preparación de los planos de percusión.
Imagen 1. Características de un núcleo levallois. 
Este método de talla fue reconocido por Victor Commont a finales del siglo XIX en las canteras de Levallois Perret, en el departamento de Hauts-de-Seine (Île-de-France), y fue definido por François Bordes en 1961 en su obra Typologie du Paléolithique ancien et moyen.  
Imagen 2. Lasca Levallois. 
Sin embargo, el método levallois fue sistematizado por Eric Boëda en 1986 y publicado en 1994 en su obra "Le concept levallois: variabilité de méthodes". Este trabajo enriquece la perspectiva del método levallois, ampliando la variabilidad de métodos, en contraposición a las variantes propuestas por François Bordes en 1980 en su artículo "Le débitage levallois et ses variantes". 
Imagen 3. Punta levallois. 
De este modo, el concepto levallois engloba un conocimiento más amplio que comprende una serie de métodos de desbastado, destinados a la obtención de unos tipos de soportes estandarizados, poseedores de unas morfologías determinadas, que pueden guardar relación con el empleo de mangos que facilitan su uso. 
Entre ellos podemos distinguir:
El método levallois preferencial, destinado a la obtención de una única lasca preferencial. 
El método levallois recurrente centrípeto, destinado a la obtención de varias lascas, que permiten obtener un mayor número de soportes con diversos atributos y destinados a la elaboración de útiles. 
El método levallois unipolar, en el que el desbastado puede hacerse a partir de una sola dirección.
El método levallois bipolar, en el que el desbastado puede hacerse según dos direcciones opuestas.

Bibliografía:
COMMONT, V., 1906, Les découvertes récentes à Saint-Acheul - L’Acheuléen, Revue de l'École d’Anthropologie XVI, 228-241.
BOËDA, É.,1994, Le concept Levallois : variabilité des méthodes, Monographie du CRA 9, Éditions du CNRS, Paris.
BORDES, F., 1961, Typologie du Paléolithique ancien et moyen, Publications de l'Institut de Préhistoire de l'Université de Bordeaux, Mémoire 1. 
BORDES, F., 1980, Le débitage Levallois et ses variantes, Bulletin de la Société préhistorique française, 77 (2), 1980, 45- 49.






domingo, 5 de julio de 2026

LAS VENUS PALEOLÍTICAS: MATERIALES Y TÉCNICAS DE ELABORACIÓN

CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO. CURSOS DE VERANO 2026

CON LA COLABORACIÓN DEL PARQUE CULTURAL DEL RÍO VERO

"EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER".  EL GRAVETIENSE: EURASIA ANTES DEL ÚLTIMO MÁXIMO GLACIAL

Resumen de las sesiones

Ponente: Juan Antonio Marín de Espinosa Sánchez. Silex. Arqueología y Difusión del Patrimonio S.L.

El Gravetiense en Europa se desarrolla entre el 36.000 y 28.000 cal BP en un territorio que comprende desde la Península Ibérica y el sur de Francia hasta la cuenca del Danubio, Ucrania y el suroeste de Rusia. Este amplio territorio, refleja la capacidad de adaptación de los grupos humanos a diversos entornos europeos durante las fases previas al Último Máximo Glacial.

En gran parte de este ámbito geográfico se han documentado unos elementos que actúan como denominador común: las Venus, esculturas femeninas de bulto redondo, de pequeño formato y en algunos casos, con un alto grado de esquematización. La simbología de estas Venus ha sido asociada a la fertilidad. Estas pequeñas esculturas femeninas constituyen uno de los rasgos más característicos del Gravetiense que evidencia la circulación de ideas simbólicas de las primeras sociedades de Homo sapiens.

Las Venus paleolíticas fueron elaboradas en una gran variedad de materias primas, entre las que destacan el marfil de mamut, la piedra, el hueso, el asta de los cérvidos, arcilla cocida y posiblemente la madera.

Imagen 1. Venus de Willendorf. Foto: Wikimedia Commons GNU FDL

De entre ellas, la Venus de Willendorf gracias a su extraordinario estado de conservación y su fuerte carga simbólica, se ha convertido en una de las obras más conocidas del arte prehistórico europeo. Fue descubierta en 1908 en el yacimiento austriaco de Willendorf, a orillas del Danubio, y está datada en torno a 29000 y el 25000 cal BC. Esta pequeña figura de apenas 11 centímetros destaca por la acentuación de los rasgos relacionados con la fertilidad.

La Venus de Willendorf fue tallada en caliza oolítica, una roca sedimentaria formada por pequeños granos esféricos de carbonato cálcico denominados ooides. Este material no se encuentra en el entorno inmediato de Willendorf, lo que sugiere que la materia prima, o incluso la propia pieza, pudo haber sido transportada desde otras regiones. La superficie conserva además restos de un pigmento mineral ampliamente utilizado por las comunidades paleolíticas con fines simbólicos, rituales y decorativos. La relativa dureza de la caliza oolítica facilitó su talla y permitió modelar con herramientas de piedra tallada sus volúmenes.

Imagen 2. Parte superior derecha: cavidades hemisféricas en la pierna derecha de la Venus. Parte inferior: orificio preexistente ampliado para la formación del ombligo. Foto: Lois Lammerhuber.
Presenta una morfología altamente esquematizada, con un fuerte énfasis en los volúmenes corporales asociados a la fertilidad, lo que ha llegado a interpretarse como una acentuación deliberada de la fecundidad y la corporalidad femenina. Los brazos aparecen pegados al torso y de proporciones muy reducidas, apoyados sobre la zona torácica, mientras que las piernas son cortas y poco definidas, sin separación clara entre muslos y extremidades inferiores.
En el conjunto de la Venus de Willendorf,  la pieza presenta una fuerte simplificación de las extremidades y un tratamiento altamente detallado del tronco, lo que puede reforzar su carácter simbólico.
El rostro es especialmente esquemático, ya que la cara está cubierta por una superficie lisa o por un posible tocado compuesto por volúmenes repetitivos, interpretado a menudo como una estructura trenzada o en espiral. La cabeza es relativamente pequeña en comparación con el cuerpo y se encuentra completamente integrada en el conjunto formal de la figura, sin ojos, boca, nariz o cuello marcado.

Imagen 3. Vista de la cabeza de la Venus de Willendorf. Foto: Naturhistorisches Museum Wien.
La ausencia de individualización del rostro es una característica recurrente en muchas Venus paleolíticas, tanto en los ejemplares documentados en Europa oriental, procedentes de yacimientos como Kostenki, Avdeevo o Gagarino, como en los de Europa occidental.

En este último ámbito, dicha característica puede observarse en la Venus de Laussel (Dordoña, Francia), donde los relieves femeninos carecen de rasgos faciales definidos. De manera similar, en Lespugue, en los Pirineos centrales franceses (Alto Garona), la conocida Venus de marfil presenta una cabeza esquemática sin fisonomía reconocible. En el complejo de Grimaldi, en la zona de Ventimiglia (Liguria, norte de Italia), las figuras femeninas mantienen igualmente esta tendencia hacia la esquematización del rostro. En la mayoría de los casos, la cara aparece lisa, simplificada o directamente omitida, sin rasgos que permitan identificar una individualidad.

En conjunto, tanto en Europa occidental como oriental, la iconografía de estas esculturas se centra en la representación del cuerpo femenino, mientras que el rostro aparece sistemáticamente despersonalizado, ya sea mediante su simplificación, omisión o ausencia de rasgos identificables, lo que elimina o reduce cualquier referencia a la identidad individual.


BIBLIOGRAFÍA

Soffer, O., Adovasio, J. M., & Hyland, D. C. (2000). The “Venus” figurines: Textiles, basketry, gender, and status in the Upper Paleolithic. Current Anthropology, 41(4), 511–537.

Weber, G. W., Lukeneder, A., Harzhauser, M., Mitteroecker, P., et al. (2022). The microstructure and the origin of the Venus from Willendorf. Scientific Reports, 12, 2926.

miércoles, 24 de junio de 2026

LOS PRIMATES DEL MIOCENO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA Y EL ORIGEN DEL BIPEDISMO

CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO. CURSOS DE VERANO 2026

CON LA COLABORACIÓN DEL PARQUE CULTURAL DEL RÍO VERO

"EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER".  EL GRAVETIENSE: EURASIA ANTES DEL ÚLTIMO MÁXIMO GLACIAL

Resumen de las sesiones

Ponente: Marta Pina Miguel. Investigadora postdoctoral Beatriu de Pinós. Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont

La cuenca del Vallès-Penedès (Cataluña) constituye uno de los escenarios más privilegiados de la paleoantropología mundial, albergando un registro fósil de primates del Mioceno cuya riqueza y singularidad son fundamentales para comprender la evolución de los hominoideos y otros grupos de primates extintos como los pliopitecoideos. Durante el Mioceno Medio y Superior, esta región funcionó como un refugio ecológico que permitió la coexistencia y diversificación de varios taxones, proporcionando evidencias críticas sobre las transiciones anatómicas clave en la historia del linaje. A través del análisis de restos excepcionales, como el esqueleto parcial de Pierolapithecus catalaunicus, este registro permite explorar la emergencia del plan corporal ortógrado, requisito anatómico previo al bipedismo, y desentrañar cómo la evolución en mosaico dio lugar a repertorios locomotores complejos que no tienen análogos actuales. El estudio de estos hominoideos no solo ilumina la filogenia de los grandes antropomorfos y los humanos, sino que también pone de relieve fenómenos complejos como la convergencia evolutiva y la homoplasia, posicionando a estos fósiles ibéricos como piezas angulares en el rompecabezas de nuestra propia historia evolutiva.

Locomotor types primates.

La paleoprimatología en Cataluña cuenta con una tradición científica que se remonta a principios del siglo XX, destacando por un registro fósil de primates excepcionalmente rico y único en la Península Ibérica. La relevancia de la cuenca del Vallès-Penedès es internacional, ya que en ella se han encontrado varios de los esqueletos parciales de hominoideos conocidos en Europa, incluyendo géneros que fueron totalmente nuevos para la ciencia en el momento de su descubrimiento, como Pierolapithecus y Anoiapithecus.

Gracias a estos hallazgos y su singularidad, uno de los pilares fundamentales de la investigación en esta región es el estudio del origen del plan corporal ortógrado, caracterizado por un tronco erguido, que supone un requisito anatómico previo a la emergencia del bipedismo en los ancestros del linaje humano. Mientras que la evidencia que encontramos en algunos taxones africanos es todavía controvertida, el esqueleto parcial de Pierolapithecus catalaunicus, conocido como 'Pau' y datado en 11.9 millones de años, ofrece la primera evidencia inequívoca de ortogradía en el registro fósil de los hominoideos. Su anatomía revela una combinación única de rasgos modernos en el tronco, como vértebras lumbares con procesos transversales dorsales, costillas de marcada curvatura y una clavícula robusta que indica un tórax ancho y poco profundo, junto con manos que aún retenían adaptaciones primitivas para la palmigradía arbórea sin capacidades para la suspensión.

La diversidad de hominoideos en la cuenca durante el Mioceno Medio se manifiesta también en taxones como Anoiapithecus brevirostris, que presenta una cara extremadamente plana u ortognata, y Dryopithecus fontani, cuyos rasgos faciales guardan similitudes con las de los gorilas actuales. Además, el análisis biomecánico de restos como el fémur atribuido de manera tentativa a Dryopithecus ha permitido ha permitido ampliar el comportamiento locomotor de este taxon, queprobablemente combinaba modos locomotores más relacionados con taxones con un plan corporal ortógrado (como la escalada vertical), con cuadrupedismo por encima de las ramas.

Catarrhines-Almecija et al 2021.

A medida que el registro avanza hacia el Mioceno Superior, encontramos forma más derivadas como Hispanopithecus laietanus, representado por el espécimen 'Jordi'. Este hominoideo muestra adaptaciones mucho más claras para la suspensión bajo las ramas, siendo la primera evidencia de este tipo locomotor en Europa occidental. No obstante, incluso en estas formas más derivadas se observa una evolución en mosaico, pues conservan rasgos primitivos de cuadrupedismo combinados con características más derivadas asociadas a la ortogradía (por ejemplo, un índice intermembral alto con brazos más largos que las piernas o manos largas con falanges curvadas).

El estudio de estos fósiles también pone de relieve el fenómeno de la homoplasia o convergencia evolutiva, ejemplificado recientemente por el caso de la especie Pliobates cataloniae. Inicialmente interpretado como un hominoideo basal por las características de su codo y muñeca similares a las de los simios modernos, nuevos hallazgos dentales permitieron reclasificarlo como un pliopitecoideo derivado, demostrando que los rasgos asociados a la suspensión evolucionaron de forma independiente en distintos grupos de primates.

Pierolapithecus catalaunicus, Moya-Sola et al 2004.

Por último, los descubrimientos de hominoideos de la cuenca del Vallès-Penedès alimentan el debate sobre la posibilidad de que los homínidos se originaran en Eurasia antes de dispersarse hacia África, reforzando la idea de que los fósiles ibéricos son piezas clave para entender el origen de los grandes antropomorfos y los humanos.En conclusión, el registro de la Cuenca del Vallès-Penedès demuestra que la historia evolutiva y locomotora de los hominoideos no es lineal, sino un proceso complejo que ocurrió en mosaico. La ausencia de análogos actuales para muchas de estas combinaciones anatómicas subraya la necesidad de seguir estudiando los primates del Mioceno para desentrañar el origen de los comportamientos posicionales modernos. Estos fósiles no solo documentan el pasado, sino que siguen aportando nuevas pistas esenciales para completar el complejo puzle de la evolución humana, incluyendo características que nos definen como grupo, como el bipedismo.


Algunas referencias:

Alba, D. M. (2012). Fossil apes from the Vallès-Penedès Basin (NE Iberian Peninsula): Phylogenetic, paleobiogeographic and paleobiological implications. Evolutionary Anthropology, 21, 254–269.

   https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/evan.21312 

 

Alba, D. M., Casanovas-Vilar, I., Garcés, M., & Robles, J. M. (2017). Ten years in the dump: An updated review of the Miocene primate-bearing localities from Abocador de Can Mata (NE Iberian Peninsula). Journal of Human Evolution, 102(Supplement C), 12–20.

   https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0047248416301348

 

Moyà-Solà, S., & Köhler, M. (1996). A Dryopithecus skeleton and the origin of great-ape locomotion. Nature, 379, 156–159.

   https://www.nature.com/articles/379156a0

 

Moyà-Solà, S., Köhler, M., Alba, D. M., Casanovas-Vilar, I., & Galindo, J. (2004). Pierolapithecus catalaunicus a New Middle Miocene Great Ape from Spain. Science, 306, 1339–1344.

   https://www.science.org/doi/10.1126/science.1103094

 

Moyà-Solà, S., Alba, D. M., Almécija, S., Casanovas-Vilar, I., Köhler, M., de Esteban-Trivigno, S., Robles, J., Galindo, J., & Fortuny, J. (2009a). A unique Middle Miocene European hominoid and the origins of the great ape and human clade. PNAS, 106(24), 9601–9606.

   https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.0811730106

 

Moyà-Solà, S., Köhler, M., Alba, D. M., Casanovas-Vilar, I., Galindo, J., Robles, J. M., Cabrera, L., Garcés, M., Almécija, S., & Beamud, E. (2009b). First Partial Face and Upper Dentition of the Middle Miocene Hominoid Dryopithecus fontani from Abocador de Can Mata (Vallès-Penedès Basin, Catalonia, NE Spain): Taxonomic and Phylogenetic Implications. American Journal of Physical Anthropology, 139, 126–145.

   https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ajpa.20891

 

Pina, M., Alba, D. M., Almécija, S., Fortuny, J., & Moyà-Solà, S. (2012). Paleobiological Inferences on the Locomotor Repertoire of Extinct Hominoids Based on Femoral Neck Cortical Thickness: The Fossil Great Ape Hispanopithecus laietanus as a Test-Case Study. American Journal of Physical Anthropology, 149, 142–148.

   https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ajpa.22109

EL GRAVETIENSE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA

CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO. CURSOS DE VERANO 2026

CON LA COLABORACIÓN DEL PARQUE CULTURAL DEL RÍO VERO

"EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER".  EL GRAVETIENSE: EURASIA ANTES DEL ÚLTIMO MÁXIMO GLACIAL

Resumen de las sesiones

Ponente: Álvaro Arrizabalaga Valbuena. Catedrático de Prehistoria. Universidad del País Vasco.

EL GRAVETIENSE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA

El Gravetiense es un tecnocomplejo de del Paleolítico superior muy extendido en el espacio y en el tiempo. Se considera la única cultura paneuropea del Paleolítico superior (del Atlántico a los Urales) y tras los últimos avances del radiocarbono, su rango cronológico abarca casi 10.000 años. Desde el punto de vista material, a lo largo del Gravetiense se consolidan en toda Europa los comportamientos tecnológicos, simbólicos y económicos que caracterizan a los grupos cazadores-recolectores de nuestra especie.

Mapa actualizado de yacimientos en la región cantábrica.

En Europa occidental en general y particularmente en la región cantábrica, el desarrollo historiográfico del concepto de Gravetiense ha resultado muy intrincado y apegado a los rígidos esquemas establecidos por la Arqueología francesa de principios del siglo XX. Por ello, a pesar de que las investigaciones sobre el Paleolítico superior cantábrico son las más destacadas de toda la Península ibérica, a lo largo del siglo XX el estado del conocimiento en áreas como Cataluña o la región valenciana resulta bastante más dinámico. Ejemplo de ello es la pervivencia de la nomenclatura Perigordiense (superior en este caso) hasta casi final de siglo XX, en lugar de la ya universalmente extendida de Gravetiense.

Esta situación evoluciona positivamente a partir de la última década del siglo. Desechada la denominación Perigordiense, comienza a aflorar un registro anteriormente poco conocido, más allá de las antiguas excavaciones de Cueva Morín, El Pendo, El Castillo o Bolinkoba. Al hilo de una interdisciplinarización generalizada de la Arqueología paleolítica, surgen nuevas problemáticas que van actualizando la narrativa y completando el discurso del Gravetiense cantábrico, hasta desembocar en el Congreso “Pensando el Gravetiense” que tuvo lugar en octubre de 2011 en el Museos y Centro de Investigación de Altamira (Cantabria) y que está publicado en su integridad.

Materiales del Gravetiense de Irikaitz: una punta de la Font-Robert.

Las diferentes unidades geográficas que integran la región cantábrica, desde el este de Lugo, hasta el norte de Navarra, presentan algunas peculiaridades en el desarrollo de las investigaciones sobre el Gravetiense. Esto dificulta una visión homogénea de este desarrollo historiográfico. Sin embargo, sí existen algunos aspectos que se abordan de modo casio simultáneo. Así, por ejemplo, los avances en el estudio de las materias primas líticas permiten una nueva mirada sobre la territorialidad del espacio cantábrico y de las eventuales rutas de movilidad de aquellas poblaciones. En este replanteamiento del territorio gravetiense prima ahora la comunicación potencial entre el marco cantábrico y regiones antes consideradas estancas, como el Valle del Ebro, el norte de Portugal o la submeseta norte. La consecuente ampliación del espacio gravetiense revela que casuísticas antes desatendidas (yacimientos en abrigo o al aire libre, ocupaciones en altura, etc.) deben plantearse de nuevo. Esto es, además de desbordarse el estricto marco cantábrico, también se vuelve la mirada hacia nuevas modalidades de yacimiento (campamentos, talleres de industria lítica, cazaderos, etc.), que también debían de estar presentes (y lo están) a lo largo de toda la región cantábrica.

Materiales del Gravetiense de Irikaitz: compresor-colgante. 

La presencia en paralelo con el ya conocido hábitat en cueva de otros campamentos al aire libre obliga a su vez a replantear el modelo paleoambiental del Pleistoceno superior par la región, dando entrada a posibles periodos de bonanza, con fauna y flora (recursos bióticos en definitiva) diferentes a los habitualmente registrados en las cavidades. Esta diversificación de recursos disponibles también genera un cambio de perspectiva en las reconstrucciones económicas del modo de vida de estas poblaciones, que afecta a los más variados aspectos.

Otro cambio muy significativo de visión se refiere a la implantación de nuevos procedimientos analíticos para la datación de las secuencias gravetienses. A partir de los años 90 del siglo XX se generalizó el uso del acelerador de partículas (AMS) para poder obtener datas más precisas con muestras mucho más reducidas (y selectas). Paralelamente, las rutinas de calibración permitieron corregir las fechas estimadas bajo la presunción de que el nivel de C14 atmosférico era siempre el mismo al registro de su evolución durante los útimos 40.000 años. Finalmente, a partir de 2010 se generalizan los pretratamientos de las muestras de hueso, asta, carbón o concha para depurar la contaminación de los restos y alcanzar así una precisión casi calendárica de los resultados. Todo ello ha contribuido a ampliar el rango cronológico del Gravetiense cantábrico desde los apenas 5000 años estimados en los años 70 del siglo pasado a los actuales 9000 (casi 10000 en el extremo oriental).

 

sábado, 13 de junio de 2026

ENTRE EL MEDITERRÁNEO Y EL ATLÁNTICO: EL GRAVETIENSE Y LA CONSOLIDACIÓN DE LOS HUMANOS MODERNOS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO. CURSOS DE VERANO 2026

CON LA COLABORACIÓN DEL PARQUE CULTURAL DEL RÍO VERO

"EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER".  EL GRAVETIENSE: EURASIA ANTES DEL ÚLTIMO MÁXIMO GLACIAL

Resumen de las sesiones

Ponente: Didac Roman Monroig. Profesor de Prehistoria. Universitat Jaume I. 

En esta ponencia abordaremos los principales aspectos del Gravetiense en las fachadas atlántica y mediterránea de la península ibérica. Como punto de partida, revisaremos la evolución historiográfica de este periodo, superando la visión tradicional que lo interpretaba como una unidad cultural paneuropea para definirlo como un tecnocomplejo polimórfico caracterizado por una notable diversidad regional. Asimismo, presentaremos la cronología general del Gravetiense en Iberia (ca. 34.000–25.000 cal BP) y discutiremos el posible papel desempeñado por la denominada «Frontera del Ebro» en la llegada y expansión de este complejo cultural. Según este modelo, el valle del Ebro habría actuado como una barrera biogeográfica que retrasó durante milenios la expansión de los humanos modernos hacia el sur peninsular, condicionando también la implantación del Gravetiense. Finalmente, se expondrá el debate sobre su origen: mientras los modelos difusionistas plantean una expansión démica desde Centroeuropa, los datos de alta resolución procedentes de algunos yacimientos sugieren una evolución local y gradual a partir del Auriñaciense final.

En un segundo apartado presentaremos la península ibérica como un auténtico mosaico de ecosistemas, un «mini-continente» que desempeñó un papel fundamental como refugio climático durante el Paleolítico superior. A partir de esta perspectiva, contrastaremos las dos grandes áreas de estudio: la fachada atlántica, representada por Portugal, caracterizada por unas condiciones más húmedas y el predominio de bosques de pino rojo; y la fachada mediterránea, definida por una mayor aridez y el desarrollo de paisajes dominados por enebrales. Esta dicotomía ambiental constituye una de las claves para comprender la regionalización técnica y social de los grupos humanos gravetienses.

El tercer bloque estará dedicado a la tecnología lítica y a los sistemas de armamento. En él se mostrará cómo el Gravetiense se expresa mediante soluciones técnicas diferenciadas según las regiones, desde la producción de puntas de dorso doble y piezas biapuntadas documentadas en el sur de Portugal hasta el desarrollo de estrategias microlíticas y de tipos específicos en el ámbito mediterráneo.

Cueva del Arco. Materiales Gravetiense. 

A continuación, abordaremos la organización del territorio y las estrategias de subsistencia, analizando la forma en que los grupos gravetienses explotaron intensivamente sus entornos locales. En la fachada mediterránea, el conejo constituyó un recurso fundamental, aprovechado de manera sistemática para la obtención de carne, médula y pieles. Por su parte, en la fachada atlántica, yacimientos como Vale Boi evidencian una diversificación temprana de los recursos explotados, incluyendo el consumo de moluscos y mamíferos marinos. Asimismo, se cuestionará la tradicional imagen de un Gravetiense estrictamente costero mediante el análisis de yacimientos de interior como Arenal de Fonseca o Lapa do Picareiro, cuyos registros demuestran elevados niveles de movilidad a través de los principales corredores fluviales.

El siguiente apartado estará centrado en el mundo funerario. En este contexto se compararán dos modelos rituales de gran complejidad. Por un lado, el modelo atlántico, representado por Lagar Velho y el célebre «niño de Lapedo», muestra un enterramiento individual en fosa acompañado de un elaborado simbolismo, reflejado en el uso de ocre rojo, la posible presencia de una mortaja y los adornos confeccionados con conchas de Littorina obtusata. Por otro lado, el modelo mediterráneo, ejemplificado por Serinyà, se caracteriza por la deposición de restos humanos sobre el suelo de la cueva y por una extraordinaria riqueza ornamental, en la que destacan los caninos perforados de lince, interpretados como marcadores de identidad grupal y como evidencia de las conexiones mantenidas con el sur de Francia.

Cueva del Arco. Excavación. 

La última parte de la exposición estará dedicada al arte prehistórico como expresión de identidad cultural. El arte paleolítico constituye uno de los principales elementos de cohesión dentro del mosaico cultural gravetiense. En este sentido, se comparará el arte al aire libre de la Vall del Côa con los grandes conjuntos mediterráneos de Parpalló y Meravelles. Este análisis permitirá identificar conceptos y convenciones gráficas compartidas para la representación animal, evidenciando la existencia de amplias redes sociales y culturales que trascendían las fronteras regionales y conectaban la península ibérica con otros territorios europeos a través de los Pirineos.

La ponencia concluirá subrayando que el Gravetiense no debe entenderse como una simple fase de transición, sino como el momento de consolidación definitiva de los humanos modernos en la península ibérica. Más allá de las diferencias regionales observadas entre las fachadas atlántica y mediterránea, este tecnocomplejo representa una etapa de gran estabilidad demográfica, territorial y cultural. Aunque la relación entre el Gravetiense y el posterior Solutrense continúa siendo objeto de debate, diversos elementos sugieren la existencia de ciertas continuidades tecnológicas y organizativas entre ambos periodos. En este sentido, el Gravetiense se revela como una fase de extraordinaria complejidad social, económica y adaptativa que contribuyó decisivamente a configurar las dinámicas culturales del Paleolítico superior reciente en Iberia.

BIBLIOGRAFÍA

AUBRY, T., ZILHÃO, J., & ALMEIDA, F. S. (2007). À propos de la variabilité technique et culturelle de l’entité gravettienne au Portugal. PALEO. Revue d’archéologie préhistorique, (19), 17–38. https://doi.org/10.4000/paleo.508

BICHO, N., MARREIROS, J., CASCALHEIRA, J., PEREIRA, T., & HAWS, J. (2015). Bayesian modeling and the chronology of the Portuguese Gravettian. Journal of Archaeological Science: Reports, 2, 412–420. https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2015.03.007

ROMAN, D.; ANGELUCCI, D.; ARMELLINI, J.; CARRIÓN-MARCO, Y.; CARRIÓN, J. S.; LÓPEZ, A.; SÁNCHEZ-MARTÍNEZ, N.; MARTÍNEZ-VAREA, C.; NADAL, J.; OCHANDO, J.; REAL, C.; SÁNCHEZ-HERNÁNDEZ, A. & MARTÍN-LERMA, I. (2024). The beginning of the Upper Palaeolithic in Cueva del Arco (Murcia, Spain) and its contextualisation in the Iberian Mediterranean. Open Archaeology 2024; 10: 20240009. https://doi.org/10.1515/opar-2024-0009

VILLAVERDE, V. & ROMÁN, D. 2013. El Gravetiense de la vertiente mediterránea ibérica: estado de la cuestión y perspectivas. En Carmen de las Heras, José Antonio Lasheras, Álvaro Arrizabalaga, Marco de la Rasilla (coords) Pensando el Gravetiense: nuevos datos para la región cantábrica en su contexto peninsular y pirenaico. Monografías del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira 23, 34-54

VILLAVERDE, V.; REAL, C.; ROMAN, D.; ALBERT, R. M.; BADAL, E; BEL, M.A.;  BERGADÀ, M.; OLIVEIRA, P.; EIXEA, A.; ESTEBAN, I.; MARTÍNEZ, A.; C. MARTÍNEZ VAREA. & PÉREZ RIPOLL, M. 2019. The Early Upper Palaeolithic of Cova de les Cendres (Moraira, Alicante, Spain). Quaternary International 515, 92-124. https://doi.org/10.1016/j.quaint.2017.11.051

ZILHÃO, J., ANESIN, D., AUBRY, T., BADAL, E., CABANES, D., KEHL, M., KLASEN, N., LUCENA, A., MARTÍN-LERMA, I., MARTÍNEZ, S., MATÍAS, H., SUSINI, D., STEIER, P., WILD, E. M., ANGELUCCI, D. E., VILLAVERDE BONILLA, V. & ZAPATA, J. (2017). Precise dating of the Middle-to-Upper Paleolithic transition in Murcia (Spain) supports late Neandertal persistence in Iberia. Heliyon, 3(11), 1–51. doi: 10.1016/j.heliyon.2017.e00435.

 

 


ABRIGO DEL FORAU DEL COCHO. ESTADILLA

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