miércoles, 6 de julio de 2022

TECNOLOGÍA LÍTICA EXPERIMENTAL: EL RECONOCIMIENTO DE LAS TÉCNICAS DE TALLA

CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO: CURSOS DE VERANO 2022. EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER: LA ARQUEOLOGÍA EXPERIMENTAL*

Resumen sesiones
Ponente: Juan Antonio Marín de Espinosa Sánchez. Sílex. Arqueología y Difusión del Patrimonio S.L
*Con la colaboración del Parque Cultural del Río Vero

    La comprensión de un objeto lítico tallado parte de la descomposición de los diferentes momentos de una actividad técnica. La relación entre ellos, revela los procesos técnicos para la reconstrucción de una cadena operativa, en la que se describen e individualizan las etapas que participan en la elaboración de un útil, desde la selección y adquisición de la materia prima hasta la transformación, uso, abandono y su posible reciclaje. Por otra parte, las técnicas de fabricación de un objeto arqueológico son identificadas a partir de su lectura tecnológica y la contrastación con programas experimentales. Los resultados obtenidos nos permiten reconocer y evaluar el rol de cada objeto y suponen una apertura a fenómenos sociológicos.
Foto 1. Museo Nacional de Prehistoria, Les Eyzies de Tayac. Foto: Marín de Espinosa

    La renovación epistemológica en la disciplina tuvo su punto de partida en el Congreso de Les Eyzies de Tayac (Francia) celebrado en 1964, fue consolidándose durante la década de 1970 y sistematizándose a partir de la década de 1980, con una serie de trabajos que definirán los objetos de estudio y nuevas formas de asociación perceptivas que han permitido en la actualidad un protocolo de investigación consensuado. 
    La consulta de las colecciones experimentales, por tanto, se convertirá en una herramienta fundamental para el establecimiento de hipótesis empíricas, referenciadas y bien documentadas sobre la elaboración de un objeto. 
Foto 2: Punta Levallois en sílex retocada. Experimentación y foto: Marín de Espinosa

    La presencia o ausencia de estigmas tecnológicos pueden proporcionar información relevante en el diagnóstico de la técnica de talla empleada. En este sentido, el objetivo de la experimentación es establecer unos parámetros técnicos generales que nos ayuden al reconocimiento de las técnicas de talla en el material arqueológico y la interpretación de una actividad técnica. 
        Los resultados de estos estudios aportan una información sobre la identidad tecno-cultural de un territorio, la capacidad cognitiva, la interacción entre grupos o la distribución espacial de las producciones líticas.
Foto 3: Láminas en sílex obtenidas mediante percusión indirecta. Experimentación y foto: Marín de Espinosa

    Por tanto, el protocolo experimental se hace indisociable del referente arqueológico. La finalidad de este análisis se vertebra sobre tres ejes fundamentales: 
  1. La identificación de la materia prima empleada y la gestión de ésta desde su adquisición. 
  2. La detección y caracterización de un conocimiento técnico a partir de la identificación de cada elemento documentado en una cadena operativa. 
  3. La datación cronológica de las producciones así como las posibles modalidades de circulación y formas de interacción entre grupos humanos.
Bibliografía recomendada:
INIZAN, M.-L., REDURON, M., ROCHE, H., TIXIER, J., 1995. Technologie de la Pierre Taillée, 4, Cercle de Recherches et d’Études Préhistoriques, Meudon.

INIZAN, M.-L., REDURON, M., ROCHE, H., TIXIER, J., 1999, Technology and Terminology of Knapped Stone, Cercle de Recherches et d’Études Préhistoriques, París.

domingo, 3 de julio de 2022

LA PREHISTORIA A TRAVÉS DEL MICROSCOPIO: LA TRACEOLOGÍA

CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO: CURSOS DE VERANO 2022. EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER: LA ARQUEOLOGÍA EXPERIMENTAL*

Resumen sesiones
Ponente: Ignacio Martin Lerma. Profesor de Prehistoria. Universidad de Murcia
*Con la colaboración del Parque Cultural del Río Vero

    La Traceología es una disciplina analítica, al servicio de la Arqueología, basada en el estudio de las huellas que se generan sobre los instrumentos debido a su utilización. La información obtenida nos aporta un diagnóstico de uso: las zonas activas del útil, el tipo de acción (cortar, raspar, perforar, etc), la materia trabajada (hueso, asta, piel, etc) y, más difícilmente, el tiempo estimado. A su vez, un Estudio Funcional, englobaría aspectos más amplios, al tratar de integrar el diagnóstico anterior en una visión con mayor complejidad: la posición del objeto dentro de una cadena operativa y abordar la propia funcionalidad del sitio, profundizando así en los modos de vida de los grupos humanos prehistóricos.

    El estudio de la funcionalidad, gracias a su larga trayectoria, está considerado como un elemento totalmente necesario para una mejor comprensión del pasado. Los trabajos de Semenov (1964) y, posteriormente, los de Keeley (1980), sirvieron de base para asentar esta disciplina. Será a partir de los años setenta cuando la observación microscópica de trazas se propague, consolidándose así los principios de la Traceología actual.

 

El investigador ruso S.A. Semenov, padre de la Traceología

Hasta el momento son numerosos los análisis de huellas de uso que se han aplicado a ámbitos cronológicos y geográficos variados. Se han abordado las relaciones entre la morfología de los instrumentos y su función, la compresión global de las cadenas operativas (incluyen do temas relativos a la selección y gestión de los recursos líticos, así como la utilización de materias trabajadas, algunas de las cuales, caso de las orgánicas, no dejan evidencias en el registro arqueológico) o la distribución de determinados ítems tipo-tecnológicos y funcionales (aportando información sobre la delimitación de áreas de actividad, tanto a nivel del micro como del macroespacio). Todo ello para obtener una mejor comprensión de los asentamientos y arrojar luz a los diferentes periodos de la Prehistoria. Por tanto, la Traceología y la Funcionalidad se han convertido en un elemento cada vez más necesario en el proceso de investigación multidisciplinar sobre nuestro pasado.

Estudio traceológico de raspadores magdalenienses de La Peña de Estebanvela (Martín Lerma, 2015)


Estudio traceológico de talones de láminas de Cabezos Viejos (Marín de Espinosa & Martín Lerma, 2011) 



lunes, 13 de diciembre de 2021

EL HALLAZGO DE MÁS PINTURAS RUPESTRES REFUERZA EL INTERES POR EL PARQUE CULTURAL

Un equipo de expertos descubre doce nuevos abrigos, de muy difícil acceso, con arte prehistórico

NOTICIA PUBLICADA EN EL DIARIO ALTO ARAGON EL 12/12/2021. POR ÁNGEL HUGUET Y M. J. LACASTA

Foto Álex Puyó

La localización de doce nuevos abrigos con pinturas rupestres de arte esquemático en zonas de acceso muy difícil en Tozal de Mallata y uno de arte levantino en Fornocal, aumenta el interés por el Parque Cultural del Río Vero, que cumple 20 años desde la declaración oficial de este territorio en 2001 por iniciativa del Gobierno de Aragón. Así lo aseguran expertos y especialistas en arte rupestre, que coinciden en que este hallazgo “refuerza” y “enriquece” el interés de Tozal de Mallata, tal y como apuntan Paloma Lanau, la arqueóloga que ha dirigido la prospección, y Nieves Juste, gerente del Parque Cultural del Río Vero.

El hallazgo se ha hecho público en el IV Congreso de Arqueología y Patrimonio Aragonés celebrado en la Biblioteca María Moliner de Zaragoza y dedicado a la grausina Pilar Utrilla, catedrática emérita de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza, muy buena conocedora del arte rupestre en el Parque Cultural desde los inicios con Vicente Baldellou (fallecido) con quien trabajó.

Las pinturas localizadas en el término municipal de Colungo se deben a la tenacidad y trabajo del equipo formado por Paloma Lanau, arqueóloga y doctora en arte prehistórico esquemático; Manuel Bea, profesor de la Universidad de Zaragoza, doctor en Prehistoria y especialista en arte rupestre; el espeleólogo Mario Gisbert y el licenciado en Historia y escalador Álex Puyó. Y es que, los abrigos donde se han hallado las pinturas son de muy difícil acceso y para llegar a ellos ha sido necesario escalar y utilizar cuerdas para asegurarse.

Paloma Lanau accede a uno de los abrigos con pinturas. Foto Álex Puyó.

Los trabajos de prospección, iniciados tras obtener el pertinente permiso de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno aragonés, se han realizado durante el último año.

Paloma Lanau destaca la riqueza de abrigos con arte rupestre en la zona del río Vero y recuerda los trabajos realizados que han sacado a la luz las pinturas. “Nos dimos cuenta de que muchos abrigos que son bastante inaccesibles no habían sido visitados porque no se puede llegar andando, sino que hay que poner cuerdas para descolgarse o poner pasamanos”, relata Paloma Lanau.

La especialista afirma que la importancia de las pinturas es variable de unas a otras: “Unas presentan motivos bien definidos y otras son simples manchas y trazos, que también contabilizamos y estudiamos”. Añade que además de las pinturas han hallado “restos de arnales (para la recolección de miel) y cubetas excavadas en el suelo de los abrigos, que nos hablan de que son sitios de bastante difícil acceso, pero que en diferentes momentos de la historia han sido utilizados, no sabemos exactamente con qué funcionalidad”. No obstante, son abrigos “no aptos” para habitar, tanto por la gran dificultad para llegar a ellos como por sus reducidas dimensiones o el hecho de que algunos tengan el suelo inclinado “y no se conserva sedimento en el suelo”.

Altar central y fondo de la cueva. Foto Álex Puyó.

Lanau avanza que en la conocida como Cueva de La Mezquita (situada en Tozal de Mallata) “hemos encontrado más pinturas, cerámica prehistórica y alguna pequeña estructura, de la que por el momento tampoco conocemos su funcionalidad”.

Tanto Paloma Lanau como Nieves Juste recuerdan los trabajos y prospecciones realizadas desde tiempo atrás. En este aspecto, Juste señala que “las investigaciones y trabajos nunca han parado y continuarán porque pueden salir más sorpresas y buena prueba son los resultados de las investigaciones que aportan Paloma Lanau y su equipo”. De la misma opinión es la arqueóloga que ha dirigido esta última investigación, que dice que “sin duda” hay más pinturas por descubrir, algo que considera “esperanzador”.

Marmitas en la Cueva de la Mezquita (Tozal de Mallata). Foto Álex Puyó

En sesenta abrigos

Hasta ahora se han realizado investigaciones en 60 abrigos naturales. “Los resultados más recientes enriquecen el Parque con este conjunto porque es muy importante y tiene más intensidad de la prevista. La concentración de pinturas aporta motivos diferenciales y un territorio muy agreste de acceso muy difícil. Los resultados se conocen en este Congreso pero las tareas previas llevan años de trabajo y requiere de mucha constancia. Son abrigos donde caben una o dos personas y no de pie, pero aportan nuevas noticias”, destaca Nieves Juste.

Al mismo tiempo, indica que “el uso de nuevas tecnologías favorece mucho los trabajos de investigación en el ámbito del Parque Cultural pero puede haber otros espacios. Vicente Baldellou, que descubrió las primeras pinturas, me decía que en arqueología siempre habrá sorpresas y el tiempo le ha dado la razón”. Respecto al conjunto localizado, subraya que “la concentración es muy importante, la mayoría son de arte esquemático y ahora el Gobierno de Aragón tomará las decisiones porque son de su competencia”.

En la misma línea, “creo que es un gran hallazgo en un pareja singular e inaccesible. Las investigaciones nunca se paran, llevan su tiempo y aumentará el interés por el Parque Cultural”.

Por su parte, el presidente del Patronato del Parque Cultural del Río Vero, Mariano Altemir, recuerda “los inicios de Vicente Baldellou que ha sido una figura relevante por la inquietud que tuvo y por el interés que despertó entre buenos colaboradores como Pilar Utrilla que ha dedicado su vida a la labor investigadora. En el espacio dedicado a Baldellou, en Alquézar, “compartió con su familia las inquietudes”. El también alcalde de Alquézar sostiene que el Parque “aporta riqueza, cultura e interés que se suma a las culturas que habitaron en el entorno natural del río Vero”

En la localidad de Colungo donde está el Centro de Interpretación del Arte Rupestre y en cuyo municipio se localizan los abrigos más importantes entre ellos la Cueva Fuente del Trucho (Paleolítico Superior), el alcalde Fernando Abadía comparte la satisfacción por este hallazgo de prestigio que aumenta el interés por la zona.

Gran atractivo con miles de visitantes

Quince localidades de las comarcas de Somontano y Sobrarbe forman parte del Parque Cultural del Río Vero, espacio natural protegido que contiene uno de los conjuntos más importantes del arte rupestre en España, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco y que forma parte del Itinerario Europeo Caminos de Arte Rupestre Prehistórico. Está gestionado por un consejo rector y el patronato lo preside Mariano Altemir, alcalde de Alquézar, quien señala que “este hallazgo rúbrica la conmemoración de 20 años del Parque Cultural, que está entre los activos importantes del territorio gracias al arte rupestre que genera muchas actividades y atrae miles de visitantes”.






sábado, 10 de octubre de 2020

ABRIGO DE LA VALLETA DEL SARRADÓ I. BECEITE-VALDERROBLES (TERUEL)

 ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN (1998-2018)*

CATÁLOGO DE YACIMIENTOS DE TERUEL (222), por Manuel Bea Martínez (Coordinador)
*Editado por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón 
HISTORIA
    La localización de este nuevo conjunto rupestre se debe a Esteban Latorre, Agente Forestal de Beceite, quien dio con el hallazgo en el mes de Diciembre de 2004, comunicándolo al Gobierno de Aragón a finales de dicho año. Acompañado de su descubridor, realizó la visita de inspección al lugar José Ignacio Royo el 15 de Febrero de 2005, comprobando el descubrimiento y procediendo a su catalogación y documentación previa. Dadas las malas condiciones de conservación y accesibilidad del yacimiento, por el momento no se ha programado ningún proyecto de cerramiento del mismo.
LOCALIZACIÓN
    El abrigo se localiza muy cerca del límite municipal de Beceite con Valderrobles, en las abruptas pendientes y barrancos calcáreos que limitan al Norte el valle donde se localiza la población y por donde discurren el río Matarraña y su afluente el Ulldemó, junto al estrecho paso que ha abierto el Matarraña en estas sierras. El acceso al nuevo conjunto es especialmente dificultoso, tanto por la orografía, muy escarpada, como por la ausencia de cualquier tipo de sendero. No obstante puede llegarse a pie desde la carretera de acceso a Beceite, tomando desde una vieja cantera abandonada un barranco que desagua en el río Ulldemó, para remontarlo durante más de 500 metros hasta llegar a un collado y desde allí con menos dificultades acceder al abrigo, tras un penoso y fatigado recorrido de más de 45 minutos. 
    El paisaje que circunda el lugar es agreste y espectacular, con un bosque de pinar y restos de cultivos de olivos en terrazas hoy abandonadas, así como gran cantidad de vegetación arbustiva de carácter xerófilo. Desde el yacimiento se cuenta con una amplia vista de los valles del Matarraña y Ulldemó, así como de una espléndida panorámica de los Puertos de Beceite.
DESCRIPCIÓN
    El abrigo se localiza en la parte alta de un espolón rocoso y debido a su escasa profundidad, se encuentra casi enteramente cubierto por densas coladas estalagmíticas, así como por grandes descamaciones. Cuenta con unas dimensiones de 13 metros de anchura por 4 de altura y se orienta al Sureste. Aunque la superficie de las paredes permite suponer la existencia de un conjunto pintado de mayor tamaño, lo cierto es que el mal estado de conservación del soporte y las coladas estalagmíticas, sólo nos han permitido identificar parte de un diminuto panel pintado, localizado en el extremo Este del abrigo, entre dos gruesas coladas de carbonato cálcico. Se han podido identificar dos figuras antropomorfas incompletas correspondientes la mayor de ellas a un arquero a la carrera, con potentes piernas que llevan polainas o jarreteras, estrecha cintura, parte del hombro y de la cabeza que lleva un arco con un haz de flechas, dentro de una composición naturalista y de estilo levantino. 
    A la altura de los hombros de esta primera figura parece identificarse la parte superior de otro antropomorfo del que sólo se conserva la cabeza redondeada, parte de los brazos flexionados y un estrecho cuerpo. La disposición de estos motivos, parecen sugerir la existencia de una posible escena de caza o lucha que desgraciadamente ha desaparecido.


martes, 29 de septiembre de 2020

ABRIGO DE LA FENELLOSA. BECEITE (TERUEL)

 ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN (1998-2018)*

CATÁLOGO DE YACIMIENTOS DE TERUEL (220-221), por Manuel Bea Martínez (Coordinador)
*Editado por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón 
HISTORIA
    Las pinturas fueron descubiertas por C. Forcadell a mediados de los años sesenta, y rápidamente fue estudiado por Beltrán, quien hará público el descubrimiento mediante breves avances en la revista Caesaraugusta y en el “Homenaje a Vaufrey” (Beltrán 1967 y 1968), en el Simposio Internacional de Arte Rupestre celebrado en 1966 en Barcelona. El abrigo fue publicado con el nombre de La Fenellosa, si bien el topónimo tradicional del enclave es el de La Fenellosa. 
    En el marco del proyecto denominado “Restauración y protección del arte rupestre de la Comarca del Matarraña”, coordinado desde la Comarca del Matarraña y financiado por la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales, del Ministerio de Cultura, a través de 1% cultural, se procedió en 2008 a la excavación arqueológica al pie del conjunto rupestre y al estudio integral de las manifestaciones conservadas (Bea et alii, 2009). Dentro del proyecto se contempló la realización de un nuevo y más amplio cerramiento para la estación decorada.
LOCALIZACIÓN
    El abrigo se ubica en las cercanías del denominado Parrizal, en un entorno abierto rodeado de pinares en el que se destaca una especie de peñón rocoso a la orilla izquierda del Matarraña. Las pinturas se realizaron en la cara Norte de la acumulación caliza, justo enfrente de una fuente llamada La Fenellosa, de la que recibe el nombre el conjunto y que se localiza a unos 4 kilómetros al Sur del núcleo de Beceite.
DESCRIPCIÓN
    En el panel se reconocen hasta doce figuraciones de estilo netamente esquemático y de las que ocho resultan reconocibles. El color rojo de las representaciones contrasta abiertamente con la tonalidad amarillenta de la superficie rocosa lo que, unido al relativamente buen estado de conservación de las pinturas, permite discriminar la temática y formación escénica contenida en el abrigo. 
    Siete son los cuadrúpedos que mirando hacia la izquierda aparecen representados con las convenciones típicas del arte esquemático. Un trazo horizontal para la figuración del cuerpo y de la cabeza, cuatro líneas verticales para indicar las patas, mientras que dos trazos revelan largas orejas. Este hecho ha llevado a Beltrán a identificar estos animales como équidos o asínidos (Beltrán 1967: 102), si bien no resultaría del todo descabellado contemplar la posibilidad de que se trataran de bóvidos, teniendo en cuenta algunos paralelos encontrados en Los Estrechos I. 
    Cinco de los cuadrúpedos aparecen montados por sendas representaciones humanas esquemáticas, al menos cuatro de ellas masculinas. Las líneas rectas predominan nuevamente en la realización de estas figuras de manera que un largo trazo vertical sirve de cuerpo, cuello y sexo, dos líneas oblicuas, una a cada lado del trazo vertical, hacen las veces de piernas abiertas, mientras que una horizontal en el tercio superior del cuerpo representa los brazos abiertos. Un simple trazo más o menos globular y sin detalles configura la cabeza. 
    En el grupo compuesto por cuadrúpedo y humano localizado más a la derecha del conjunto pictórico se aprecian una serie de elementos que lo individualizan con respecto a los otros. Así, la cabeza aparece realizada con un perfil irregular, en el extremo de los brazos se plasmaron sendos abultamientos en los que se han querido ver incluso los dedos, las piernas ya no aparecen abiertas, sino que se representaron las caderas. Asimismo, bajo los brazos y a lo largo del cuerpo aparecen una serie de formas de tendencia circular, un óvalo y una línea horizontal con extremos verticales más cortos. 
    Tras los trabajos de limpieza y restauración realizados por E. Guillamet y L. Ballester, se pudo recuperar un motivo compuesto por un cuadrúpedo y un antropomorfo que aparece cabalgando sobre el primero, perdidos bajo una escorrentía desde que Beltrán realizara el primer estudio del conjunto.


martes, 8 de septiembre de 2020

ABRIGO DE ELS FIGUERALS. FUENTESPALDA (TERUEL)


ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN (1998-2018)*
CATÁLOGO DE YACIMIENTOS DE TERUEL (218-219), por Manuel Bea Martínez (Coordinador)

*Editado por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón 
HISTORIA
    Los trabajos de prospecciones arqueológicas desarrollados en la Sierra de Fuentespalda dirigidos por Bader darían como resultado el descubrimiento, en diciembre de 1988, de una sola figura levantina parcialmente conservada en el denominado abrigo de Els Figuerals A. 
LOCALIZACIÓN
    El abrigo se localiza en la partida dels Figuerals, en el contexto del barranco homónimo del que toma el nombre la propia estación rupestre, ubicada a unos 400 metros del denominado Mas de Fabriá. Al emplazamiento referido se accede tras cruzar el puente sobre el río Pena y tras recorrer unos 3 kilómetros de la pista forestal en dirección a Peñarroya de Tastavins. El abrigo se encuentra a unos 50 metros por encima del camino, al pie de un cantil rocoso rodeado de pinares y vegetación de monte bajo.
DESCRIPCIÓN
    La estación decorada se abre a algo más de 1000 metros de altura sobre el nivel mar, con unas dimensiones considerables que alcanzan los 12 metros de anchura y 5 de altura por algo menos de uno de profundidad. 
    En ésta tan sólo se conserva la representación incompleta de un animal que se ha definido como un cáprido o cérvido en posición estática y del que se conserva el cuerpo, las dos patas delanteras en perspectiva torcida y una única pata trasera más corta que las delanteras. En el cuarto trasero se destaca un pequeño trazo inclinado que en la publicación se define como un posible venablo o flecha (Bader 1994; Bader y Bader 1995)

miércoles, 22 de julio de 2020

ABRIGO DE ELS GASCONS. CRETAS (TERUEL)

ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN (1998-2018)*
CATÁLOGO DE YACIMIENTOS DE TERUEL (216-218), por Manuel Bea Martínez (Coordinador)
*Editado por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón

HISTORIA
    Este abrigo, junto al de la Roca dels Moros, inaugura la “era de los descubrimientos” del arte levantino. Es significativo cómo cuenta Breuil en la publicación de 1909 el descubrimiento de las pinturas de “Els Gascons”. Tras haber examinado la Roca de los Moros y pasando revista a las rocas vecinas regresaba a Calaceite cuando, a 200 metros del abrigo de los frescos, Breuil vio, a treinta metros de distancia y en la superficie de una roca iluminada por el sol poniente, una silueta de un animal pintado. El propio Breuil remarca la primicia de su descubrimiento en contraposición a Cabré cuando asegura que este nuevo hallazgo de una roca pintada era ignorada de todos, mientras que la primera era conocida de los naturales...

    De la publicación en 1909 se haría eco Cabré en su Arte rupestre en España, obra en la que le dedica un estudio pormenorizado (Cabré 1915). Cuando P. Bosch Gimpera llega al yacimiento para estudiar su contenido en 1923, las pinturas habían sido arrancadas. En un intento de salvaguardar estas pinturas, en la línea de lo que se hizo con las de la Roca dels Moros, se destruirá la práctica totalidad de las mismas, con lo que en la actualidad tan sólo se conserva una cabra pintada en negro y la pierna de un posible arquero (Mazo et alii 1987: 97). Los resultados de la excavación arqueológica llevada a cabo al pie del conjunto en 2008 fueron negativos, aunque dentro de esta actuación se contempló el estudio integral de las representaciones rupestres así como el cerramiento de la estación ( Bea et alii, 2009).
LOCALIZACIÓN
    El abrigo se encuentra en el denominado barranco de Gascons, que se une al de Calapatá, a escasos 200 metros de distancia del famoso abrigo de la Roca dels Moros, formando parte del mismo contexto geográfico abrupto y vegetación mediterránea.
DESCRIPCIÓN
    Serán los ciervos de gran naturalismo las figuras más grandes del conjunto, pero aparecerían también otras manifestaciones animales como cabras, bóvidos y un caballo, algunos de ellos, según Cabré, grabados en la roca. De entre todas las figuras destacan dos grandes figuras de ciervos machos en color rojo y negro de un gran naturalismo que se desplazan en carrera hacia la izquierda.      El realismo de estas figuras se puede paralelizar con el de las aparecidas en el abrigo de la Roca dels Moros con las que comparten detalles anatómicos. En el mismo panel se pintaron hasta cuatro figuras humanas, una de ellas de aspecto lineal o estilizada superpuesta a una de las patas traseras de un gran ciervo, mientras las otras conforman una escena en la que tres arqueros se disponen en una fila ligeramente inclinada. En estas representaciones se reconocen algunos rasgos del estilo clásico levantino: cabeza globular, cuerpo triangular, piernas modeladas y brazos más lineales. Destaca que en estas figuraciones la pierna más adelantada se representara flexionada, en una pose similar a la aparecida en otros conjuntos levantinos turolenses, como en el Arquero del Pudial o en los Chaparros.
    La novedad que aporta éste con respecto al vecino abrigo de la Roca dels Moros es la presencia de la figura humana. Ésta estaría representada por cuatro arqueros, tres de ellos clasificables dentro del tipo levantino clásico con idéntica pose entre sí y siguiendo una disposición oblicua hacia la derecha que no ofrece idea de gran movilidad por la pose estática de las representaciones. El cuarto individuo aparece corriendo o marchando enérgicamente hacia la izquierda pudiéndose clasificar como lineal teniendo en cuenta el mayor grado de estilización o simplificación de la figura.
    Se observarían por tanto, al menos tres fases decorativas diferentes, a pesar de que Cabré estableciera tan sólo dos, basadas sobre todo en función de la técnica empleada. Una con la representación de las figuras animales, otra en la que se realizarían los tres arqueros clásicos levantinos, y una tercera en la que se pintaría el antropomorfo lineal.


ABRIGO DEL FORAU DEL COCHO. ESTADILLA

ABRIGO DEL FORAU DEL COCHO. ESTADILLA

ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN (1998-2018)* CATÁLOGO DE YACIMIENTOS DE HUESCA (110-111), por Manuel Bea Martínez (Coordinador) *Editado por el De...