CENTRO DE LA UNED DE BARBASTRO. CURSOS DE VERANO 2026
CON LA COLABORACIÓN DEL PARQUE CULTURAL DEL RÍO VERO
"EXPERIMENTAR PARA COMPRENDER". EL GRAVETIENSE: EURASIA ANTES DEL ÚLTIMO MÁXIMO GLACIAL
Resumen de las sesiones
El Gravetiense en Europa se
desarrolla entre el
36.000 y 28.000 cal BP en un territorio que comprende desde la Península Ibérica y el sur de Francia
hasta la cuenca del Danubio, Ucrania y el suroeste de Rusia. Este amplio
territorio, refleja la capacidad de adaptación de los grupos humanos a diversos
entornos europeos durante las fases previas al Último Máximo Glacial.
En gran parte de este ámbito geográfico se han documentado unos elementos
que actúan
como denominador común:
las Venus, esculturas femeninas de bulto redondo, de pequeño formato y en
algunos casos, con un alto grado de esquematización. La simbología de estas
Venus ha sido asociada a la fertilidad. Estas pequeñas esculturas femeninas constituyen uno
de los rasgos más característicos del Gravetiense que evidencia la circulación de
ideas simbólicas
de las primeras sociedades de Homo sapiens.
Las Venus paleolíticas fueron elaboradas en una
gran variedad de materias primas, entre las que destacan el marfil de mamut, la
piedra, el hueso, el asta de los cérvidos, arcilla cocida y posiblemente la
madera.
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| Imagen 1. Venus de Willendorf. Foto: Wikimedia Commons GNU FDL |
De entre ellas, la Venus de
Willendorf gracias
a su extraordinario estado de conservación y su fuerte carga simbólica, se ha convertido en una
de las obras más conocidas del arte prehistórico europeo. Fue descubierta en 1908
en el yacimiento austriaco de Willendorf, a orillas del Danubio, y está datada
en torno a 29000 y el 25000 cal BC. Esta pequeña figura de apenas 11 centímetros destaca por la
acentuación de los rasgos relacionados con la fertilidad.
La Venus de Willendorf fue
tallada en caliza oolítica, una roca sedimentaria formada por pequeños granos
esféricos de carbonato cálcico
denominados ooides. Este material no se encuentra en el entorno inmediato de
Willendorf, lo que sugiere que la materia prima, o incluso la propia pieza,
pudo haber sido transportada desde otras regiones. La superficie conserva además
restos de un pigmento mineral ampliamente utilizado por las comunidades paleolíticas
con fines simbólicos, rituales y decorativos. La relativa dureza de la caliza
oolítica facilitó
su talla y permitió modelar
con herramientas de piedra tallada sus volúmenes.
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| Imagen 2. Parte superior derecha: cavidades hemisféricas en la pierna derecha de la Venus. Parte inferior: orificio preexistente ampliado para la formación del ombligo. Foto: Lois Lammerhuber. |
En el conjunto de la Venus de Willendorf, la pieza presenta una fuerte simplificación de las extremidades y un tratamiento altamente detallado del tronco, lo que puede reforzar su carácter simbólico.
El rostro es especialmente esquemático, ya que la cara está cubierta por una superficie lisa o por un posible tocado compuesto por volúmenes repetitivos, interpretado a menudo como una estructura trenzada o en espiral. La cabeza es relativamente pequeña en comparación con el cuerpo y se encuentra completamente integrada en el conjunto formal de la figura, sin ojos, boca, nariz o cuello marcado.
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| Imagen 3. Vista de vista de la cabeza de la Venus de Willendorf. Foto: Naturhistorisches Museum Wien. |
En este último ámbito, dicha característica
puede observarse en la Venus de Laussel (Dordoña, Francia), donde los relieves
femeninos carecen de rasgos faciales definidos. De manera similar, en Lespugue,
en los Pirineos centrales franceses (Alto Garona), la conocida Venus de marfil
presenta una cabeza esquemática sin fisonomía reconocible. En el complejo de
Grimaldi, en la zona de Ventimiglia (Liguria, norte de Italia), las figuras
femeninas mantienen igualmente esta tendencia hacia la esquematización del
rostro. En la
mayoría de los casos, la cara aparece lisa, simplificada o directamente
omitida, sin rasgos que permitan identificar una individualidad.
En conjunto, tanto en
Europa occidental como oriental, la iconografía de estas esculturas se centra
en la representación del cuerpo femenino, mientras que el rostro aparece sistemáticamente
despersonalizado, ya sea mediante su simplificación, omisión o ausencia de
rasgos identificables, lo que elimina o reduce cualquier referencia a la
identidad individual.
BIBLIOGRAFÍA
Soffer,
O., Adovasio, J. M., & Hyland, D. C. (2000). The “Venus” figurines:
Textiles, basketry, gender, and status in the Upper Paleolithic. Current Anthropology, 41(4), 511–537.
Weber,
G. W., Lukeneder, A., Harzhauser, M., Mitteroecker, P., et al. (2022). The
microstructure and the origin of the Venus from Willendorf. Scientific Reports, 12, 2926.



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